Unos días en silencio, pero la vida sigue igual, con atraco o sin él, seguimos sin ganar a nadie.

Que larguen a Solís y confiar en Michu, más que eso y rezar a la Santina, no nos queda.
Unos días en silencio, pero la vida sigue igual, con atraco o sin él, seguimos sin ganar a nadie.

Que larguen a Solís y confiar en Michu, más que eso y rezar a la Santina, no nos queda.
Marzo 18, 2007 a las 8:42 pm
Los de abajo pierden y la Cultural no se distancia considerablemente.
El problemón que nosotros no le ganamos ya a casi nadie.
Feo se presenta el futuro.
Marzo 19, 2007 a las 10:27 am
Feo se presenta el fututo, con estos jugadores, esta directiva, este presidente……
Solís es tan malo o peor que Velázquez.
Los jugadores no le ponen lo que hace falta para medio cumplir en su trabajo.
Los consejeros …….se conoce su trayectoria en el balonmano ¿es necesario decir algo más?
El señor Cano, fue vicepresidente de un equipo de tercera, ¿tiene experiencia suficiente para presidir un Real Oviedo? Un presidente que como él mismo declaró, abandonó al Real Oviedo no ya en tercera, sino cuando bajamos de primera.
Por qué ningún periodista pregunta al presi y a los consejros cuándo se hicieron socios del Real Oviedo?
Feo e incierto se presenta el futuro.
Marzo 19, 2007 a las 2:43 pm
¿De que equipo fue vicepresidente Miguel Cano?
Marzo 19, 2007 a las 2:56 pm
Fue vicepresidente del Lealtad de VIllaviciosa
Marzo 19, 2007 a las 5:39 pm
Hombre, si Juan Mesa llegó a presidir el Real Oviedo, cualquiera de nosotros podría. A mí Miguel Cano me parece un presidente florero, como él cree pero no reconoce. Sin embargo, dentro de los presidentes florero tiene características que me gustan, y detalles como por ejemplo irrumpir en el vestuario el día del Amurrio… Si el entrenador no es capaz de transmitir sensaciones no nos queda más que aferrarnos a la figura del presidente…
Marzo 19, 2007 a las 8:48 pm
Ya viste lo bien que le sentó a los futbolistas, que les tuvo que ir a pedir perdón despues del partido. Fijate en la celebración de Pepín. Si es que no se puede ser tan “alegre”.